La cultura de la India ha sido forjada durante varias eras de historia, con la absorción de diferentes costumbres, tradiciones e ideas tanto de invasores como de inmigrantes. Muchas prácticas culturales, idiomas, costumbres y monumentos son ejemplos de esta mezcla durante diferentes siglos. En la India moderna existe una significante diversidad cultural y religiosa en toda la nación.
Esta diversidad está influenciada por las diferentes regiones indias (India del Sur, India del Norte e India Septentrional), que cuentan con sus identidades distintivas, con la característica de que cerca todos los estados y territorios de la India han labrado su propio nicho cultural. A pesar de esta diversidad cultural única, el país constituye un estado en sí mismo debido a su historia común, que ha ayudado a preservar el sentimiento de identidad nacional.
La India ha visto nacer religiones como el hinduismo, el sikhismo, el budismo y el jainismo, con influencia notable no sólo en la India, sino también en el resto del mundo, siendo el budismo una de las religiones más pacifistas de hoy en día.
Tras las invasiones islámicas y la consecuente dominación extranjera desde el siglo X, la cultura india ha recogido influencias de otras culturas, en especial la persa, árabe y turca, cuyos rasgos aparecen en la religión, el idioma y el atuendo.
A cambio, las diferentes religiones y tradiciones indias han llegado a influenciar en zonas como el Sureste de Asia, y en menor medida, en el Este de Asia.
La cultura de la India está marcada por un alto grado de sincretismo y pluralismo. Los indios han logrado conservar sus tradiciones previamente establecidas, mientras que absorben nuevas costumbres, tradiciones e ideas de los invasores y los inmigrantes, al mismo tiempo que extienden su influencia cultural a otras partes de Asia, principalmente Indochina y el Extremo Oriente.